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jueves, 16 de abril de 2015

La Historia de Consuegra paso a paso: rutas organizadas por el Círculo Histórico-Cultural Consaburense

Imagen del primer grupo participante en estas rutas en el turno de mañana



Ángeles Anaya explicando el Hospital de
San Juan, construido por el Gran Prior D.
Gonzalo de Quiroga


José García Cano explicando las compuertas
construidas tras la inundación












El pasado domingo 12 de abril inauguramos las rutas del Círculo Histórico Cultural Consaburense por los lugares más emblemáticos de la Historia de Consuegra, que continuarán cada domingo de mayo hasta el mes de junio. Los 138  € recaudados de los 46 participantes en esta primera jornada, en pases de mañana y tarde, se donarán a la parroquia  y a la comunidad carmelita a partes iguales al finalizar todas las rutas


Cada uno de los lugares  de Consuegra que se visitan en la ruta se acompaña de anécdotas y datos curiosos, muchos de ellos hasta ahora desconocidos. 

 Agradecemos la excelente acogida que hemos recibido de  las madres carmelitas y su buena disposición al  dejarnos pasar a la iglesia del convento en este año Teresiano. Precisamente en ese lugar podremos descubrir cuál es el nexo de unión entre D. Miguel de  Cervantes, la Orden de San Juan y el Convento de San José de Carmelitas Descalzas de Consuegra

¡Os esperamos en las sucesivas rutas, ávidos seguidores de la Historia de Consuegra!
(reservas en Oficina de Turismo de Consuegra y email: rutasporconsuegra@gmail.com)


jueves, 6 de febrero de 2014

El IES Consaburum adapta un herramienta para dispositivos móviles que revolucionará el turismo en la zona

La Educación al servicio de la investigación histórica, el desarrollo cultural y el turismo en la zona

Los alumnos del IES Consaburum  localizan y elaboran diversos tesoros de Consuegra, Urda y Turleque para visualizar con dispositivos móviles.

Algunos profesores y profesoras del IES Consaburum participan el presente curso 2013- 2014 en el proyecto "Tesoros de Castilla-La Mancha". La Consejeria de Educacion, con este proyecto colaborativo, quiere dar a conocer los "tesoros" que 
tiene nuestra comunidad. 
Todos los colegios e institutos que se han inscrito tendrán que realizar una serie de trabajos sobre algún elemento de interés patrimonial o cultural de su localidad. Edificios, tradiciones, personajes, etc., de las localidades de Consuegra, Urda y Turleque serán objeto de este ambicioso proyecto. Los alumnos tendrán que realizar una investigación sobre estos elementos, que posteriormente se publicará en una aplicación que se podrá descargar en dispositivos móviles o se podrá acceder a través del ordenador.

Tesoros y profesores participantes:
  • Bernardo Alcázar Rabadán "Maravillas de Urda" (museo Guerrero Malagón y puertas de la Gloria Ermita del Cristo de Urda). Geolocalizar Puntos
  • Juan Antonio Cejuela. Romance del moro y la dama cristiana en el Castillo de Consuegra. Geolocalización de punto y video asociado
  • Juan F. Palencia García. Tras las huellas de Dentoniano. Juego de preguntas.
  • Diego Rodríguez López- Cano. Museo municipal de Consuegra. Juego de preguntas
  • Alicia Rodríguez Millas. Molinos de Viento de Consuegra. Juego de preguntas
  • Ana Camuñas Talavera. Vista desde los Molinos de Consuegra. Geolocalizar punto
  • Diego Hernánez Bay. Iglesia de Turleque (máquina del tiempo), Iglesia de San Juan Bautista de Consuegra (juego de pistas), "piscina de la reina" del Castillo de Consuegra (punto),Hermandad del Stmo. Cristo (máquina del tiempo)
  • Raquel Alguacil Parrilla. Remedios y pócimas del Hospital de San Juan en Consuegra (juego de preguntas)
  • Nuria E. Díaz Martín. Azafrán: oro rojo de La Mancha (juego de preguntas)
  • Lidia Pérez Velez.  La cultura del vino en Consuegra. Juego de preguntas
  • Pablo Peñalver Alonso. Sabores de Consuegra (vino, mazapán, azafrán, aceite y queso) geolocalizacion de puntos
  • Mª Angeles Anaya García- Tapetado (Coordinadora del Proyecto).Pura Adrenalina: rutas de Consuegra por explorar. Juego de pistas

domingo, 19 de enero de 2014

Viaje en el tiempo por la Consuegra de 1972. Las imágenes tomadas por D. Jaime García Condado rescatadas del olvido

Consuegra sin adulterar

En Consuegra ha habido personas comprometidas con nuestra cultura, anónimas en muchas ocasiones, que han velado por evitar el olvido, el abandono y la destrucción de nuestro patrimonio. Gentes curiosas, deseosas de conocer, que han hecho posible que veamos a través de sus ojos como era nuestra Consuegra, hace mucho tiempo. Tal era el caso de D. Jaime García Condado, médico de profesión natural de Consuegra, que en los inicios de los años setenta dedicó dos años de su vida a documentar con imágenes la vida de los Consaburenses en aquellos duros momentos. Nos hace un recorrido monumental, costumbrista, etnográfico y humano de Consuegra a lo largo del suceder de un año de duros trabajos agrícolas, en el que las labores, fiestas y momentos de descanso de sus habitantes vienen marcadas por el latir de los cambios estacionales y las cosechas, como así ocurría hace dos mil años.
Hoy nos centraremos en los monumentos que se conservaban en Consuegra por aquellos días. Resulta curioso apreciar lo espléndida que lucía la fachada del colegio de las "Hermanas de la Consolación" con el escudo de armas de la familia Merchán, fundadora del mismo (Antonio y Eulogio), que da nombre actualmente a la calle.
La calle del Carmen con el convento de las Madres Carmelitas, de fundación Sanjuanista. Los autores del documental nos cuentan que durante la guerra civil española y, tras el abandono del mismo por parte de las religiosas, fue utilizado como manicomio.

Detalle del escudo de la fachada tallado  de piedra
Nos dirigimos al convento de los Frailes Franciscanos de la provincia de San Gregorio Magno de Filipinas, cuyo primer guardián fue el padre Aguirre. Fue convento de las monjas Bernardas hasta la desamortización de Mendizábal, pasando a manos franciscanas en 1867. La religiosas atendían en el hospital de la Orden de San Juan contiguo al convento, dependiente de la casa solariega de los Freires de Santa María del Monte.


Subiendo la calle, llegamos a la antigua casa solariega de los Freires de Santa María del Monte, en aquel tiempo propiedad de D. Pedro Martín Palomino. Nos muestra un portal dominado por un escudo imponente, dicen los autores del documental propiedad del Infante D. Sebastián, último gran Prior de Consuegra, aunque podría ser anterior.

El estudio detallado de las inscripciones lo dejamos para otro post, aunque anticipamos su vinculación con el convento de Santa María del Monte, noviciado de la Orden de San Juan dependiente del Priorato de Consuegra. Es una autentica tragedia que no podamos admirarlo y estudiarlo con detenimiento en la actualidad.

Fachada de la casa de D. Santiago Moraleda, en la calle de los Frailes
Nuestro castillo antes de la restauración


D. Jaime Condado ameniza estas imágenes contándonos la leyenda de Florinda la Cava.
En época Visigoda, el castillo de Consuegra se empleaba como escuela para entrenar nobles caballeros. Hallase aquí D. Rodrigo que se enamoró de la hija del Conde D. Julián, gobernador de Ceuta. Amores que ésta rechazó, aunque esta decisión  D. Rodrigo no respetó. Como venganza D. Julián las puertas de España a los moros abrió. 
También presente en el poema del Mio Cid. 

Yo soy el Cid Campeador que fincó sobre Consuegra
Tan leal al rey Alfonso cuanto a mi Doña Ximena

Y si en mi Valencia no me hallarais a la vuelta
peleando me hallaréis con los moros en Consuegra.



Son solo sombras, ecos de otras épocas que se desvanecen al tratar de aprehenderlos. Al menos durante el tiempo que dura el documental podemos viajar al pasado y contemplar una Consuegra sin adulterar, con personas sencillas que supieron abrirse camino y prosperar en una época poco favorable.

 Estudio realizado por Ángeles Anaya de la película documental "Todos los caminos llevan a Consuegra" de Jaime García Condado

domingo, 24 de noviembre de 2013

Entre pozos, anécdotas y cuevas olvidadas

Tesoros que corren bajo nuestros pies...


Pozo en la Calle Colón (conocido como el de la Calle las Peñas)
Cualquiera que viva por la Ronda de los Molinos o de la Cuesta sabe que en invierno, cuando llueve en abundancia, el risco sobre el que se asienta su casa "llora". Desde tiempos remotos se han aprovechado bosques, peñas elevadas, cuevas, pozos y manantiales subterráneos para construir sobre ellos lugares sagrados. Estos espacios naturales fueron los primeros santuarios utilizados por el hombre El agua ha sido siempre una obsesión en Consuegra y garantizar su suministro, una prioridad.  
En el siglo XVII, en 1643, el Licenciado Joseph García Puertanueva nos cuenta en su manuscrito que las aguas de Consuegra eran dulces y que cada casa tenía un pozo, en ocasiones incluso dos. Decía contar en su término y contornos con unos manantiales de aguas singulares, especialmente uno, que abastecía a la "gente principal", llamado de los Terrados. Gentes no sólo de Consuegra, sino de otras localidades acudían a esta fuente para aliviar sus achaques y cuenta la anécdota de que en tiempos de la dominación romana se utilizaba por todo el imperio esta expresión- " más os quería ver entregados a las sabrosas aguas de Consabura, que no a los dulces vinos de Tarraco". 

http://circuloculturalconsaburense.blogspot.com.es/2013/07/en-abrevadero-que-anoraba-ser-canal-del.html


http://circuloculturalconsaburense.blogspot.com.es/2013/07/y-los-romanos-trajeron-el-agua.html


Estanques Romanos (La Poza) Col. Oficina de Turismo

En 1894, con motivo del estudio realizado para llevar agua potable a la villa de Consuegra, el ingeniero D. Gonzalo Aguirre detalla manantiales y otros datos interesantes del paso del agua por Consuegra. Las aguas de los pozos de la villa eran descritas  como gruesas, salobres y de poca calidad, compuestas de sales a base de cal y magnesia, en las cuales el jabón no hacía espuma y se coagulaba formando grumos. Se cita en este documento que era habitual en Consuegra ver por las calles vendedores de aguas de manantiales lejanos, como las de la fuente del Almendro, como prueba de la necesidad de abastecer a la localidad con agua de calidad para su consumo.  Se determinó colocar pozos vecinales, en la mayor parte de los casos aprovechando un pozo natural o corriente subterránea de agua, como fue el caso del pozo de la Plaza de la Constitución (hoy de España), el de la Plaza de San Juan y el de las Carmelitas, en la Puerta de Madridejos, frente al Cuartel. Al hablarnos del sistema de alcantarillado previsto, el documento nos desvela que el subsuelo de Consuegra y sus alrededores está compuesto de roca caliza. La cara norte de la cuesta, en las canteras donde se iba a asentar el depósito de abastecimiento, también dice estar compuesta de este tipo de roca y habla que existía en esas canteras una cueva con agua subterránea. La roca caliza es permeable, permitiendo que se filtre agua al subsuelo, agua cargada de ácido carbónico, que con el paso de siglos de filtraciones disuelve poco a poco la roca caliza por donde discurre, formándose grandes cavidades por donde circulan verdaderos ríos subterráneos. Los ingenieros encargados de este proyecto afirmaban que había aguas subterráneas que corrían de manera natural bajo las rocas sobre las  que se asienta Consuegra, dato contrastado al explorar pozos particulares que daban acceso a cuevas que se perdían bajo sus pies.

Desgranaremos en este post los pozos y fuentes de antaño más relevantes de nuestra localidad. Muchos de ellos guardan anécdotas, secretos, confidencias y retazos de Consuegra que no debemos olvidar.
Comenzamos nuestro viaje por el pozo de la calle Las Peñas (hoy calle Colón), uno de los más usados en tiempos. Construido aprovechando las vetas de las rocas que forman la cuesta, por donde manaba agua de buena calidad, a unos 6 o 7 metros de profundidad. La gente no solía usar el carrillo para extraer el agua, sino que directamente arrastraban el cubo por la roca, en la que se habían marcado tras el paso del tiempo las huellas del roce de las sogas.  El pozo actualmente está condenado, pero se puede ver, como muestran las imágenes.






 Bajamos hacia el paseo y llegamos hasta la iglesia de San Juan. Por cierto, os debía una respuesta. La cruz paté grabada en la iglesia la podéis ver aquí:




El Pozo de la Plaza de San Juan se construyó aprovechando una corriente subterránea de agua. Fue testigo de varios suicidios de vecinos de Consuegra que no encontraban otra salida a sus problemas. El agua en Consuegra solía ser de mejor calidad y más abundante de la cuesta hacia el río que del río hacia el barrio del Imparcial. En la Plaza de Madrid de dicho Barrio podemos contemplar un pozo construido tras la inundación de 1891:
Cól. Oficina Turismo Consuegra
Nos dirigimos a la Calle de Fray Fortunato (Los Frailes) donde al final, frente a la conocida Casa del Prior,  se ubicaba uno de nuestros pozos más pintorescos, el Pozo del Tío Bernardino. Era un pozo bastante profundo, al cual tenían acceso las casas de alrededor (la del Prior y otras) a través de pasadizos subterráneos cerrados cada uno con su puerta. Éste pozo y el de San Juan tenían un abrevadero para dar de beber al ganado.

http://circuloculturalconsaburense.blogspot.com.es/2015/04/la-leyenda-de-la-cuarta-noche.html


Solar donde se ubicaba el Pozo del Ayuntamiento
Entre las fuentes  recogidas por Fernando Jiménez de Gregorio  (s. XVIII) localizamos la de la plazuela de la Puerta de Madridejos, junto a las Carmelitas, otra al pie del convento de los Padres Franciscanos, la de la plazuela del Rodeo, junto a la carnicería pública y por último la del barrio de San Juan. El agua que de ellas manaba era delgada y dulce. Consuegra era agua, como bien muestra su topónimo

http://circuloculturalconsaburense.blogspot.com.es/2013/12/el-origen-del-toponimo-consuegra.html


No hay que confundir las cuevas naturales, frecuentes en terrenos calizos, con las característica frequeras para conservar los alimentos en el  siglo pasado, ni con posibles restos de cloacas romanas o construcciones de épocas pasadas. En la carretera de Urda, esquina con Diego Rodríguez de Vivar, se ubicaba el Pozo llamado de la Tía Sara. Siguiendo el rastro de estos manantiales naturales podemos llegar hasta el suministrador de todos ellos, un pozo descubierto en 1962 en la actual Ronda de los Molinos, cuyos terrenos fueron comprados por el Ayuntamiento a sus propietarios  por la gran cantidad de agua que manaba de él. Fue tal la cantidad de agua que se extrajo que al cabo de cierto tiempo se secó, secándose con él los pozos que de él se surtían. Existe la creencia de que estos pozos a su vez dependían del manantial de los Estanques Romanos, en La Poza, de agua abundante y de buena calidad.


Este pozo de la Ronda de los Molinos comunicaba con unas cuevas, decían de estalactitas y estalagmitas, que se perdían en las entrañas de la cuesta. En 1962, un grupo de jóvenes deseosos de explorar aquellas extrañas cuevas recién descubiertas llegó a Consuegra. Ayudados de un cable de gran longitud, a nado, descubrieron varias cuevas y covachas que se comunicaban. Pero la cueva no estaba dispuesta a desvelar sus secretos, pues el último de ellos, Antonio Sanz, murió electrocutado al contactar su lámpara con el agua. Este suceso conmocionó a Consuegra, que no dejaba de  padecer infortunios relacionados con el agua.

La fuente Bicaco, desvelados sus secretos gracias a la excavación realizada en el sondeo uno, en el cerro de la Cuesta, próxima al molino Bolero. Por lo visto, en épocas anteriores, más húmedas que la actual, al llover, se embalsaba el agua en esta estructura y manaba poco a poco por debajo. Curioso teniendo en cuenta que se trata de una estructura hidráulica.

Próximo a las canteras de Sara, fácilmente reconocibles actualmente porque parecen un enorme "bocado" en la cuesta, algo más arriba, en ocasiones, aparecía otro manantial entre dos grandes piedras, conocido como la fuente de la Rendija.

Antes de llegar a  la cantera de Sara, en una más pequeña, se localiza la entrada a una cueva con rocas kársticas alrededor. 

Detalle piedra caliza en la trampilla


Mas cuevas que se conocieran eran las de la cantera conocida como "de Guarrama", bajo el actual vertedero y las Cuevas de "La Arena", a las que se subía por el Portachuelo y la Cruz Verde, ambas en el cerro, y cuevas míticas en el casco como las de las casa de la Tercia o las de la calle del Pozo de la Nieve, que se pueden adivinar desde la calle:




Mítica cueva en la calle de Los Muertos 16, dando la trasera a General Primo de Rivera. Grande, con largos pasadizos que iban a parar a ella. Como muestra de su existencia queda únicamente esta trampilla de ventilación en la acera.


Bajo nuestro Castillo también hay cuevas, en la zona del jardín, en el espolón de la barbacana y frente a la parte trasera del torreón de los escudos, ambas cegadas. 
Crónicas describen un manantial o fuente de aguas cristalinas que manaba bajo el castillo. ¿Pudo corresponder a la oquedad que se aprecia en la imagen inferior?  



Posiblemente todas ellas conectadas con esta otra cueva de la pegada a los muros  del castillo

...Tesoros que corren bajo nuestros pies.


                                                                                                      Elias y Angeles Anaya




domingo, 20 de octubre de 2013

Remedios y pocimas del Hospital de San Juan en Consuegra

No soy aficionada a la simulación, cada vez tolero menos el artificio. No soporto el afán de aparentar "como si...". Me gusta orientar mis esfuerzos a buscar o rescatar realmente lo que merece la pena, no malgastar energía en que parezca que sea. Claro que eso implica más tiempo, más imaginación y más esfuerzo. El atajo del simulacro es mucho más corto y directo.
Una soleada tarde de octubre, enfrascada en estos pensamientos, topé de bruces con el umbral de la calle El Hospital. La respuesta al porqué de su nombre es clara. El Hospital de San Juan se localizaba en el número 18 de esta calle, ocupando la esquina de la calle Plus Ultra y llegando a  la calle del Cristo. Era mantenido por la cofradía de la Caridad, fundada en 1453 por el Gran Prior Gonzalo de Quiroga, cuyo escudo de armas, el de verdad, se encuentra medio escondido en el patio de La casa de la Tercia.
Col. Ángeles Anaya
Era una hospedería o enfermería de beneficencia, que acogía a viajeros y enfermos sin posibles. Sabemos que el Hospital ocupaba un terreno de unas 1400 varas y que desapareció en el año 1809, a causa de la destrucción que las tropas francesas causaron en la ciudad. En el siglo XVIII, Consuegra contaba con un Cirujano y enfermeros, todo gracias a nuestro Hospital. Existía una capilla, con imágenes de Nuestra Señora de la Antigua y San Juan Bautista. A esta capilla acudían a oír misa los freires de Sta. María del Monte, convento que el fundador del hospital también impulsó. A los consaburenses aficionados a lo esotérico les interesará saber que en la zona que daba a la calle El Cristo, existía un parte, que correspondía a los corrales de la casa, señalada con una cruz, por ser tierra consagrada para enterrar a los pobres que fallecían en el Hospital. Este hecho está corroborado por nuestra carta arqueológica, ya que en sucesivas obras de las viviendas que posteriormente se construyeron sobre él,  han aparecido enterramientos humanos.



Toda la villa de Consuegra se implicó en el proyecto y los cofrades contribuían cada uno con dinero y trabajo para su mantenimiento y limpieza.  En nuestro hospital había un mínimo de 8 camas destinadas a los pobres, se acogía a los huérfanos e incluso se daba sepultura a los que de todo carecían. Como remedios curativos, empleaban las oraciones y la ciencia que se conocía en la época, por lo que se contrataban cirujanos, enfermeros y boticarios. Entendían la alimentación como medicina preventiva, supervisando los alimentos almacenados en las despensas y estableciendo un plan de comidas personalizado con los enfermos.  Proporcionaba dos comidas decentes al día y trataban de ofrecer carne tres veces en semana a sus enfermos. Practicaban la asepsia mediante la higiene de camas, utensilios y alimentos. Aislaban a enfermos sospechosos de poder infectar a los demás. Trataban incluso de hacer la estancia de los pacientes agradable, decorando  paredes y muros. Contaban con una práctica sanitaria de lo más actual.
Fundador de la Orden de los Caballeros Hospitalarios. Comerciante nacido en Amalfi, alrededor del 1100 fundó un hospicio en Jerusalén para atender a los peregrinos.

En el siglo XVII, por ejemplo, en el hospital de Malta, se estableció una escuela de Anatomía y Cirugía, practicando tratamientos punteros en la curación de cataratas oculares o heridas de guerra. Se sirvieron y aprendieron de los galenos judíos y árabes durante su estancia en Tierra Santa, con lo que mejoraron los tratamientos que aplicaban. Dividían sus hospitales en alas y departamentos, según la naturaleza de las enfermedades y la condición de los pacientes, atendiendo a mujeres y hombres, no importaba su religión.


La razón de ser fundamental de la Orden de San Juan (los Hospitalarios), desde su fundación, ha sido el servicio a los enfermos, peregrinos y pobres. Este hecho no les excluía de ser "militia Christi", muy al contrario, convivía con su otro valor fundamental: la defensa de la fe y el impulso de propagar las propias creencias. Todo esto se añadía a las acciones sociales orientadas a repoblar yermos, establecer fronteras , colonizar territorios y repartir "suertes de tierra".


Ángeles Anaya



jueves, 29 de agosto de 2013

Paseando por nuestra historia de la mano del Círculo Histórico Cultural Consaburense

Al hilo de una de las últimas entradas a nuestro blog relativa a las calles de Consuegra y para seguir recuperando algunas más, recordamos los antiguos nombres con los cuales nuestros antepasados llamaban a los lugares por los cuales seguimos paseando y viviendo hoy:

-La calle Eulogio Merchán, también tuvo otro nombre durante decenios, que fue el de calle de “Don Antonio”, debido a que un antiguo alcalde de Consuegra, don Antonio de Madrid, vivió en esta calle, recordándonos que el apellido “Madrid”, perteneció a una ilustre y querida familia de consaburenses.
-La calle que va a hacia el centro de Salud y hacia la calle “Goya”, antaño llamada calle “Nueva”, también tiene un nombre curioso. Es la calle de las “Crespas”. El origen viene de unas hermanas consaburenses a las cuales las llamaban así, las “Crespas”. Eran hijas de un hacendado consaburense llamado Pedro Moraleda-Crespo (que también fue alcalde), las cuales vivían en esta calle; de ahí que el pueblo las llamara según el apellido que habían heredado de su padre.
-La calle “San Francisco de Asís, actual, tuvo durante muchos años el nombre de calle de los “Nalda” ó “Naldas”. El origen viene dado de nuevo por una familia apellidada de esta manera, que al menos en el siglo XVII ya vivían en Consuegra y en esta calle. Pedro y Francisco de Nalda fueron dos hermanos que pertenecían a esta familia en 1675.
-La actual calle “del Ciprés”, tuvo un nombre cuanto menos curioso, ya que en la documentación aparece como calle de la “Cocorra”, sin explicarnos a fecha de hoy si este sería un nombre u apodo de alguna consaburense de hace siglos.
-La calle de “Don Vidal”, junto a la actual residencia de ancianos San Francisco de Asís, debe su nombre a don Vidal Marín del Campo, ilustre personaje moracho que se casó con una consaburense. Pero más antiguamente esta calle se llamó calle del “Verbo”, seguramente porque algunos consaburenses apellidados así, vivieron en esta calle hace años.
-Otra calle situada junto a la parroquia de San Juan Bautista, llamada hoy calle del Vinagre, tenía en el siglo XIX un nombre diferente. Era la calle de la “Sombrerera”. En este caso suponemos que alguna vecina de la misma, se dedicaba al arte y oficio de los sombreros.
Nos siguen quedando muchos nombres más, como calle del Albañal, calle del Azacán, calle de don Francisco, los cuales, poco a poco seguiremos descubriendo…




José García Cano


jueves, 8 de agosto de 2013

Pura adrenalina: tesoros de Consuegra por explorar

Hace un par de meses, cuando comencé a preparar el proyecto del Instituto "Tesoros de mi localidad", contacté con la Oficina de Turismo de Consuegra, buscando colaboración. Desde el principio su buena disposición superó ampliamente mis expectativas, llegando incluso José Manuel a acompañarme en una visita por el cerro, donde descubrí nuevos tesoros, algunos de ellos desconocidos para mí hasta entonces. Aprovecho para agradecerles, tanto a él como a Javier, el material y las atenciones dispensadas. Son un verdadero tesoro.

Subimos el cerro "troncha barbecho" en dirección a la Centinela, que es como se debe subir la cuesta si se quieren ver restos interesantes, aprovechando las sendas  y las chorreras que hace el agua de lluvia. Entre el molino "Mochilas" (tiene una base de lo más interesante, desde el punto de vista arqueológico) y la Centinela (Norte) podemos observar esto (solo apto para resistentes a la "ceguera al cambio"):
Base del molino Mochilas

Muro absolutamente mimetizado con el entorno


Podría tratarse de Opus Caementicum, el hormigón romano, elaborado con cal, arena y mortero, que para darle más dureza podía contener roca volcánica. Los Consaburenses que tienen restos de acueducto en los cimientos de sus casas cuentan lo difícil que les resultó hacerlo desaparecer (de lo cual nos alegramos). Está en proceso de estudio, para determinar exactamente su cronología. Debió de formar parte de una construcción de grandes dimensiones.

Avanzando hacia el característico boquete de la Centinela, si somos observadores, nos topamos con este curioso relieve en el risco de la Cuesta.

Relieve Flor de Lis

Ubicación del relieve flor de lis en el risco situado a la derecha del boquete de la Centinela

Atravesamos la Centinela por su característico boquete y nos dirigimos al Molino " Vista Alegre", dirección Norte. En su base, al abrigo de los fuertes vientos que soplan aquí, en lo que debió haber sido utilizado como cantera desde épocas de la dominación romana, por las múltiples marcas de extracción de roca, se advierte un relieve con forma humana (aprox. 60 cm. de alto) de lo más curioso. Eso sí, se ve si el cerebro quiere verlo, porque está absolutamente disimulado con la roca:

MER Vo Caracteres  y figura antorpomorfa romana graffiteados en la roca
Es un relieve tosco, pero bien proporcionado y ejecutado. La inscripción MER, parece ser un acrónimo votivo romano posiblemente al dios Mercurio, heraldo de los Dioses, protector del comercio y los artesanos, y guardián de las almas de los difuntos hasta el más allá. Más abajo se adivina  VVo (voto/ votivo), que se utilizaba como ofrenda por haber sido concedidad alguna gracia. 
 ¿Quien fue el autor de este misterioso grabado en la roca y porqué su destino le llevó hasta  Consabura?¿Que le llevó a graffitear la roca del cerro?






Después de esta asombrosa experiencia al abrigo de los vientos del molino Vista Alegre, si continuamos nuestro camino y abandonamos a nuestro milenario compañero, rodeando el molino, encarando nuestra dirección hacia el castillo, en unas rocas aplanadas y bañadas por el sol de la mañana, si somos observadores podemos adivinar los siguientes petroglifos:







Se ve cláramente una cruz y la fecha que podría ser 1866. Sin duda abre una nueva línea de investigación acerca del posible significado u objetivo de esa talla.


Más abajo, entre el Molino Bolero y la senda que sale del antiguo depósito, en dirección noroeste, podemos ver restos de edificaciones romanas, ya prospectadas por Juan Carlos Fernández- Layos, actualmente en estudio arqueológico, que pueden dar a Consuegra hallazgos delo más interesante:



Ángeles Anaya