lunes, 26 de mayo de 2014

Imagen histórica


La fiesta de la catequesis inunda Consuegra de optimismo



La fórmula mágica para hacer feliz a un niño es sencilla: juntarle con otros niños, plantearles juegos donde ellos y sus habilidades sean los protagonistas  y hacerles sentir especiales con cada palabra o gesto que les brindamos. Ayer, en la fiesta de la catequesis, vi a muchos niños felices, disfrutando de juegos tradicionales (cuya saludable capacidad de entretener está mas que contrastada desde hace siglos) y arropados por un equipo de catequistas y sacerdotes que no dejaron de sonreír en toda la tarde mientras trataban de hacerles pasar un rato inolvidable. 

Me parece admirable, y en los tiempos que corren algo poco común, que un grupo de personas decidan hacerse cargo de la iniciación religiosa de los niños y adolescentes de su comunidad sin pretensiones económicas y sin más interés que seguir la impronta de su fe. Mas sorprendente es que lo hagan de buena gana, sin el más mínimo atisbo en sus caras y en sus gestos de impostura o peor aún, desgana. Lo estaban pasando mejor si cabe que los niños y su alegría era contagiosa. 

Atesoro gratos recuerdos de tardes como esta, veladas que no quería perderme por nada del mundo cuando era pequeña. Ese mismo entusiasmo intento inculcar a mis hijas. A pesar del tiempo que lleva celebrándose, la decadencia que suele cundir en este tipo de eventos no ha hecho mella en la fiesta de la catequesis. Todo lo contrario, va mejorando con los años, gracias al compromiso y el entusiasmo de las personas que la hacen posible. 
Lo único que permanece inalterable es la cruz en relieve de 1712, empotrada en la fachada oeste de San Juan Bautista, que contempla año tras año como los niños y niñas de Consuegra inundan su plaza de alegría por una tarde. 


martes, 8 de abril de 2014

En Consuegra, no todos los tesoros son de oro y plata...


De dcha. a izda. Angeles Anaya, José García Cano, Juan F. Palencia y Diego Rodríguez López- Cano

El pasado 7 de abril tuvo lugar en el IES Consaburum la presentación del proyecto "Tesoros de Consuegra y Comarca", en el que han trabajado en torno a 200 alumnos tutorizados por 12 profesores del Centro. El acto arrancó con la intervención de  Ángeles Anaya, coordinadora del proyecto y miembro del Circulo Histórico Cultural Consaburense, asociación que ha facilitado gran parte de la documentación necesaria para que los alumnos pudieran elaborar sus "tesoros".
Todo el trabajo gravita en torno a dos grandes ejes. El primero de ellos es Consuegra y comarca a través del tiempo, sus hitos históricos más importantes y los restos o monumentos que actualmente se pueden visitar. El segundo eje vertebrador es Consuegra y comarca en la actualidad, entendida como fuente de riqueza económica y cultural. En él se incluyen productos típicos, movimientos culturales y festividades que ensalzan nuestras tradiciones mas arraigadas.
Para desarrollar algunos de los períodos mas destacables de nuestra historia contamos con la colaboración de José García Cano, investigador del Circulo Histórico y Cultural Consaburense, y con los profesores de Historia Juan Francisco Palencia y Diego Rodríguez López- Cano, expertos en historia antigua que han focalizado sus investigaciones en la Consabura romana.

José García Cano, con una brillante presentación, nos mostró  la ubicación trescientos años atrás de edificios y lugares consaburenses de enorme relevancia histórica, la mayoría desaparecidos en la actualidad. Fue un verdadero lujo contar con su presencia.

Juan F. Palencia y Diego Rodríguez centraron su intervención en la Consabura romana, presentando los últimos hallazgos arqueológicos acontecidos en el cerro hace unas pocas semanas.

Ambos investigadores acaban de participar como ponentes en un congreso internacional organizado por la Universidad de  Granada sobre Terra Sigillata Hispánica. Sus comunicaciones han tratado de dar a conocer la importancia de Consabura a este respecto, como así lo atestigua la  cantidad de materiales guardados en el Museo Arqueológico Municipal, así como los aparecidos en prospecciones recientes.

Diego Rodríguez  con  la ponencia "Terra Sigillata Hispánica en el territorium de Consabura", mostró  los yacimientos dentro del territorio de Consabura (unos 30 km de radio) en los que aparece esta cerámica, dato que nos permite sacar conclusiones acerca de relaciones comerciales, desarrollo cronológico del territorio, etc.
Por otro lado Juan F. Palencia presentó la ponencia "Cerámica de mesa anterior a la Terra Sigillata Hispánica en Consabura", que viene a completar el anterior estudio, ya que se ocupa de colocar en el mapa las producciones anteriores, sobre todo la cerámica de barniz negro y la cerámica pintada tipo "Meseta Sur".
Terra Sigillata

Cerámica prerromana

Esperamos impacientes la publicación de las actas de dicho congreso, en las que, por primera vez, se va a recoger un estudio especializado de la cerámica romana y prerromana procedente de Consabura
Porque, en Consuegra, no todos los tesoros son de oro y plata.

Angeles Anaya


viernes, 21 de marzo de 2014

Desentrañando Consabura en el cerro de la Cuesta

Restos de origen prerromano (inf.)y romano( sup.)

La primavera arranca con nuevos hallazgos. La pasada semana tuvo lugar una intervención arqueológica de limpieza en el cerro de Consuegra, a pocos metros de la Oficina de Turismo, situada en el molino Bolero. El equipo de arqueólogos formado por Rafael Caballero, Elena Sánchez, Juan F. Palencia y Diego Rodríguez han desenterrado un muro de origen romano que corta un nivel correspondiente al Hierro II, de origen prerromano y que debió formar parte del oppidum celtíbero asentado en el cerro. 
Arqueólogos durante las labores de limpieza del yacimiento
Vista lateral del muro










Se ha logrado rescatar una gran cantidad de cerámica común y fina muy fragmentada, lo cual, dadas las reducidas dimensiones del terreno excavado, resulta sorprendente. Los restos hallados se sitúan entre los siglos VI y II a.c.   Resulta evidente que, debido a la cantidad y fragmentación de la cerámica encontrada, la zona debió albergar algún vertedero de la edad del Hierro, y posteriormente, esos desechos fueron reutilizados como tapial en la construcción de los muros.  
Restos de material cribado


Dos de los expertos a cargo del estudio tipológico del material cerámico encontrado, Diego Rodríguez y Juan Palencia, miembros de la Sociedad Española de Cerámica Antigua en Hispania, están muy vinculados a esta localidad. Ambos son profesores en el IES Consaburum y colaboradores habituales del Circulo Histórico-Cultural Consaburense, con lo que su compromiso con el patrimonio de esta localidad y comarca es grande y su contribución al estudio de su historia antigua elevada.
Podríamos estar ante una hallazgo arqueológico de gran relevancia, que nos ayudaría a entender que función y usos se le daba al cerro dentro de la Consabura romana, municipio que se asentaba en el llano, al contrario que el oppidum prerromano.  Contamos con escasa información al respecto, manejando en ocasiones datos poco precisos y un tanto fabulados que el presente estudio arqueológico se encargará de contrastar. Ángeles Anaya

jueves, 6 de febrero de 2014

El IES Consaburum adapta un herramienta para dispositivos móviles que revolucionará el turismo en la zona

La Educación al servicio de la investigación histórica, el desarrollo cultural y el turismo en la zona

Los alumnos del IES Consaburum  localizan y elaboran diversos tesoros de Consuegra, Urda y Turleque para visualizar con dispositivos móviles.

Algunos profesores y profesoras del IES Consaburum participan el presente curso 2013- 2014 en el proyecto "Tesoros de Castilla-La Mancha". La Consejeria de Educacion, con este proyecto colaborativo, quiere dar a conocer los "tesoros" que 
tiene nuestra comunidad. 
Todos los colegios e institutos que se han inscrito tendrán que realizar una serie de trabajos sobre algún elemento de interés patrimonial o cultural de su localidad. Edificios, tradiciones, personajes, etc., de las localidades de Consuegra, Urda y Turleque serán objeto de este ambicioso proyecto. Los alumnos tendrán que realizar una investigación sobre estos elementos, que posteriormente se publicará en una aplicación que se podrá descargar en dispositivos móviles o se podrá acceder a través del ordenador.

Tesoros y profesores participantes:
  • Bernardo Alcázar Rabadán "Maravillas de Urda" (museo Guerrero Malagón y puertas de la Gloria Ermita del Cristo de Urda). Geolocalizar Puntos
  • Juan Antonio Cejuela. Romance del moro y la dama cristiana en el Castillo de Consuegra. Geolocalización de punto y video asociado
  • Juan F. Palencia García. Tras las huellas de Dentoniano. Juego de preguntas.
  • Diego Rodríguez López- Cano. Museo municipal de Consuegra. Juego de preguntas
  • Alicia Rodríguez Millas. Molinos de Viento de Consuegra. Juego de preguntas
  • Ana Camuñas Talavera. Vista desde los Molinos de Consuegra. Geolocalizar punto
  • Diego Hernánez Bay. Iglesia de Turleque (máquina del tiempo), Iglesia de San Juan Bautista de Consuegra (juego de pistas), "piscina de la reina" del Castillo de Consuegra (punto),Hermandad del Stmo. Cristo (máquina del tiempo)
  • Raquel Alguacil Parrilla. Remedios y pócimas del Hospital de San Juan en Consuegra (juego de preguntas)
  • Nuria E. Díaz Martín. Azafrán: oro rojo de La Mancha (juego de preguntas)
  • Lidia Pérez Velez.  La cultura del vino en Consuegra. Juego de preguntas
  • Pablo Peñalver Alonso. Sabores de Consuegra (vino, mazapán, azafrán, aceite y queso) geolocalizacion de puntos
  • Mª Angeles Anaya García- Tapetado (Coordinadora del Proyecto).Pura Adrenalina: rutas de Consuegra por explorar. Juego de pistas

jueves, 30 de enero de 2014

miércoles, 29 de enero de 2014

domingo, 19 de enero de 2014

Viaje en el tiempo por la Consuegra de 1972. Las imágenes tomadas por D. Jaime García Condado rescatadas del olvido

Consuegra sin adulterar

En Consuegra ha habido personas comprometidas con nuestra cultura, anónimas en muchas ocasiones, que han velado por evitar el olvido, el abandono y la destrucción de nuestro patrimonio. Gentes curiosas, deseosas de conocer, que han hecho posible que veamos a través de sus ojos como era nuestra Consuegra, hace mucho tiempo. Tal era el caso de D. Jaime García Condado, médico de profesión natural de Consuegra, que en los inicios de los años setenta dedicó dos años de su vida a documentar con imágenes la vida de los Consaburenses en aquellos duros momentos. Nos hace un recorrido monumental, costumbrista, etnográfico y humano de Consuegra a lo largo del suceder de un año de duros trabajos agrícolas, en el que las labores, fiestas y momentos de descanso de sus habitantes vienen marcadas por el latir de los cambios estacionales y las cosechas, como así ocurría hace dos mil años.
Hoy nos centraremos en los monumentos que se conservaban en Consuegra por aquellos días. Resulta curioso apreciar lo espléndida que lucía la fachada del colegio de las "Hermanas de la Consolación" con el escudo de armas de la familia Merchán, fundadora del mismo (Antonio y Eulogio), que da nombre actualmente a la calle.
La calle del Carmen con el convento de las Madres Carmelitas, de fundación Sanjuanista. Los autores del documental nos cuentan que durante la guerra civil española y, tras el abandono del mismo por parte de las religiosas, fue utilizado como manicomio.

Detalle del escudo de la fachada tallado  de piedra
Nos dirigimos al convento de los Frailes Franciscanos de la provincia de San Gregorio Magno de Filipinas, cuyo primer guardián fue el padre Aguirre. Fue convento de las monjas Bernardas hasta la desamortización de Mendizábal, pasando a manos franciscanas en 1867. La religiosas atendían en el hospital de la Orden de San Juan contiguo al convento, dependiente de la casa solariega de los Freires de Santa María del Monte.


Subiendo la calle, llegamos a la antigua casa solariega de los Freires de Santa María del Monte, en aquel tiempo propiedad de D. Pedro Martín Palomino. Nos muestra un portal dominado por un escudo imponente, dicen los autores del documental propiedad del Infante D. Sebastián, último gran Prior de Consuegra, aunque podría ser anterior.

El estudio detallado de las inscripciones lo dejamos para otro post, aunque anticipamos su vinculación con el convento de Santa María del Monte, noviciado de la Orden de San Juan dependiente del Priorato de Consuegra. Es una autentica tragedia que no podamos admirarlo y estudiarlo con detenimiento en la actualidad.

Fachada de la casa de D. Santiago Moraleda, en la calle de los Frailes
Nuestro castillo antes de la restauración


D. Jaime Condado ameniza estas imágenes contándonos la leyenda de Florinda la Cava.
En época Visigoda, el castillo de Consuegra se empleaba como escuela para entrenar nobles caballeros. Hallase aquí D. Rodrigo que se enamoró de la hija del Conde D. Julián, gobernador de Ceuta. Amores que ésta rechazó, aunque esta decisión  D. Rodrigo no respetó. Como venganza D. Julián las puertas de España a los moros abrió. 
También presente en el poema del Mio Cid. 

Yo soy el Cid Campeador que fincó sobre Consuegra
Tan leal al rey Alfonso cuanto a mi Doña Ximena

Y si en mi Valencia no me hallarais a la vuelta
peleando me hallaréis con los moros en Consuegra.



Son solo sombras, ecos de otras épocas que se desvanecen al tratar de aprehenderlos. Al menos durante el tiempo que dura el documental podemos viajar al pasado y contemplar una Consuegra sin adulterar, con personas sencillas que supieron abrirse camino y prosperar en una época poco favorable.

 Estudio realizado por Ángeles Anaya de la película documental "Todos los caminos llevan a Consuegra" de Jaime García Condado

domingo, 5 de enero de 2014

El visionario que descubrió el valor patrimonial de Consuegra. Francisco Layna Serrano

Nuestro castillo tal y como lo encontró el Académico Layna en 1958

Junio de 1958. D. Francisco Layna Serrano, Académico de Historia y Bellas Artes y miembro de la "Asociación Española de Amigos de los Castillos", visita Consuegra. Asombrado por el patrimonio evidente y, en su mayor parte sepultado, con el que contaba por el aquel entonces Consuegra, decidió redactar una carta dirigida a la corporación municipal que tituló "Consuegra y su interés turístico".
Francisco Layna Serrano, nacido en Luzón (Guadalajara) fue un prominente médico e historiador de la provincia de Guadalajara, de la que llegaría a ser Cronista oficial. Sus obras constituyen algunos de los primeros estudios históricos sobre dicha  provincia.
Francisco Layna Serrano

No sería hasta 1930 cuando Layna Serrano emprendería su labor de historiador de la provincia de Guadalajara. Su voluntad de recuperar la memoria histórica iba unida a una firme voluntad conservacionista del patrimonio histórico- artístico. Llegaría por ello también a ser miembro de la Real Academia de Artes de San Fernando y de la Hispanic Society of America–era uno de los escasos españoles que a principios del siglo XX dominaba el inglés– y recibió el Premio Fastenrath de la Real Academia de la Lengua.
Publicó diversas obras, definiéndose como paladín en defensa del patrimonio Español, dada la preocupante tendencia al expolio del mismo de principios del siglo XX.




Plano de la planta del castillo realizado por d. Francisco Layna




Extracto de la carta 
Esta carta, gracias a nuestro paisano Ángel Biezma Verbo, que la ha conservado durante todos estos años, nos desvela la Consuegra que el Académico Sr. Layna se encontró en 1958. El Sr. Layna auguró un futuro turístico prometedor a nuestra localidad, pero advirtió en todo momento que éste no podría ser inmediato, pues era necesario desenterrar y acondicionar la mayor parte de la riqueza patrimonial con la que contaba Consuegra.

Presa Romana de Consuegra

Advirtió de la relevancia que tuvo que tener en la antigüedad el Municipio romano de Consabura, atestiguado por los restos romanos, algunos visibles y la mayoría bajo tierra, como la presa, el largo acueducto, el Circo (que, según él y gracias al acueducto podría albergar juegos y competiciones acuáticas) y un teatro (dato no confirmado en la actualidad). Reconoce en su carta que este aliciente era escaso para los turistas, dado que el foro de la antigua ciudad estaba sepultado por viviendas. Ocultos quedaban para siempre sus mosaicos, sus esculturas y los restos arquitectónicos. Pero por aquel entonces, aún quedaba una zona explotable: el Circo Romano. Recomendaba que no se concedan licencias para nuevas edificaciones, por ser esta la zona arqueológica más importante de Consuegra. No fue tomada en cuenta su recomendación.




El objeto de su visita, y sin duda, el gran aliciente turístico de nuestra localidad, fue el Castillo. Nos describe un soberbio castillo erigido por los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén. En origen, el alargado cerro donde se asienta estaba coronado por un recinto árabe fortificado tipo Alcazaba, reforzado por algunas torres, que servía como defensa y refugio. Este recinto fue conservado por los Sanjuanistas, aunque  reconstruyeron casi por entero la fortaleza en su extremo sur. El Sr. Layna afirma que el origen romano del castillo, defendido por cronistas antiguos, como Puertanueva o Aguirre, es, en sus propias palabras, una patraña. No advirtió el menor resto de aparejo romano, refiriéndose entre otros al quimérico blasón solar del emperador Trajano y en su carta añade como argumento que durante la pax romana no se construían castillos.
Nos desvela  algunos datos curiosos, como que a partir del siglo XVII, la fortaleza sólo servía para alojar el archivo Sanjuanista y la ermita de Sta. María la Blanca, siglo éste de la construcción de los restos que se conservaban en la planta superior de dicha ermita. Nos habla de una piedra incrustada sobre la puerta de entrada a la ermita, descrita en manuscritos de cronistas anteriores pero que él no llegó a ver por estar desaparecida, que debió pertenecer a la capilla primitiva, del siglo XIII, donde se indicaba la fecha de consagración: II idus de febrero, correspondiente al año 1229, ya terminada la construcción de la fortaleza.

Nuestro castillo era a sus ojos un magnifico ejemplo de arquitectura militar del finales del  XII y principios del  XIII y lo encontró relativamente bien conservado, a pesar de estar su interior cubierto de escombros. Bajo los escombros se adivinaban estancias situadas en la planta baja y en sus torres  cubiertas por sólidas bóvedas de medio cañón, algibes intactos y  galerías subterráneas e intramuros en buenas condiciones. Detalles que a él le parecieron extraordinarios y supondrían una atracción singular para los visitantes. Desaconsejaba reconstruir completamente el castillo, por costoso y disparatado. Comparto su opinión, no se deben falsear los edificios históricos, los despojamos de su encanto natural. Según él, bastaba con desescombrarlo, consolidar muros, torres y bóvedas y rehacer, sólo parcialmente algún muro caído o torre desmochada, además de descubrir la antigua entrada al recinto principal. Dos actuaciones pues requería D. Francisco Layna: desescombrar el castillo, sin falsearlo, y abrir un camino cómodo para acceder a él. En esto, afortunadamente, sí le hicieron caso, con más o menos fortuna a la hora de restaurarlo, en mi opinión.

Finaliza su escrito aconsejando a la corporación municipal averiguar donde había lápidas, capiteles y otros restos romanos en las casas de Consuegra, especialmente las de las calles Trajano y del Circo Romano. Alentaba a localizar, catalogar y exponer estos tesoros, como posteriormente se hizo en el museo municipal, para disfrute de todos los consaburenses.
Lo que pasó a partir de 1958 es una historia con luces y sombras que todos conocemos.

                                                                                                                                         Ángeles Anaya

lunes, 30 de diciembre de 2013

Con certeza los mas bellos. Disfrutando del pleno invierno en el Molino Rucio



El 21 de diciembre tuvimos la suerte de contemplar la primera puesta de sol del solsticio de invierno desde el molino Rucio. A pesar de su nombre, que se empleaba para designar algo sucio y de color no definido, pues era el término que utilizaba Sancho Panza para llamar a su asno, es un lugar luminoso y acogedor, donde Jesús Anaya ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Por ser uno de los cuatro molinos que aún conservan su maquinaria, junto al Bolero, Espartero y el Sancho (el que posee la de más antigüedad), podemos utilizarlo de excusa para conocer el funcionamiento de estos gigantes y de paso, degustar productos de la tierra de gran calidad

Los Molinos de Viento surgieron en la Mancha para aprovechar la fuerza del viento como energía para  moler el trigo y producir harina. Ciertamente, los molinos de viento sobre el cerro son algo relativamente novedoso en Consuegra. El primero en autorizarse en el cerro que tengamos constancia,  fue alrededor de 1836, a petición de un vecino de Herencia, con el consiguiente derecho a senda para acceder a él. En 1847 Consuegra contaba con 10 molinos de viento, en su mayoría en el cerro, momento en el que comenzó a forjarse el skyline más representativo de La Mancha, el castillo y los molinos de Consuegra sobre el cerro de la Cuesta. En cualquier caso, lo cierto es que, tradicionalmente, en Consuegra siempre ha existido una importante industria harinera.

El proceso de transformación del trigo en harina en uno de nuestros Molinos de Viento sería el siguiente:

Se comprueba la dirección por la que sopla el viento con más fuerza abriendo los ocho ventanucos que hay en la planta superior. Cada ventanuco toma el nombre del viento que sopla a través de él y éste, a su vez, era nombrado por el accidente geográfico (pico o monte) o el lugar del que procedía. Así, los vientos se nombran de manera distinta según las localidades. En Consuegra,los ocho ventanucos se llaman Cierzo, Toledano, Ábrego, Ábrego Hondo, Solano, Matacabras, Levante y Villacañas.

Desde el exterior, el molinero orientaba las aspas frente a  la dirección del viento girando toda la cúpula, con la ayuda del Borriquillo, los Hitos de Amarre y el Palo de Gobierno. Se encalla el borriquillo en uno de los hitos de amarre más próximo el palo de gobierno para arrastrarlo en la dirección deseada y hacer girar con ello toda la techumbre por un raíl de giro que se puede apreciar en el interior del molino.












Se procede a cubrir las aspas  con unas lonas
El Molino ya está preparado para trabajar. Las aspas comienzan a girar por la fuerza del viento y este movimiento es transmitido a una rueda dentada que hay en el interior del molino, la Rueda Catalina, a través del eje.
La Rueda Catalina, a su vez, hace girar a otra más pequeña, también dentada, la Linterna, siendo ésta última la que mueve la piedra de molino o muela que machacará el trigo. El Molino posee dos piedras, la superior, que se mueve, llamada Volandera y la inferior, que está fija, llamada Solera.
 

El grano depositado en la Tolva va cayendo entre las dos muelas y se va triturando. Ya transformado en harina, caía por un canal hasta el piso bajo del molino donde era recogida en sacos.
Proceso simple pero ingenioso, aunque muy costoso  y no exento de peligros. De 1844 data un documento que nos informa del escaso rendimiento de los mismos, los riesgos que acarreaba, puesto que la techumbre estaba hecha de pajones fácilmente inflamables o desmontables por el viento,  y el enorme esfuerzo que suponía para los molineros ascender por la cuestas a través de empinadas sendas. Es por ello que se abandonaron y su construcción comenzó a deteriorarse. Todos menos uno, el actual Molino Chispas, comúnmente conocido como Molino del Tío Jesús, en uso hasta 1955. 
Si nos fijamos, podemos ver la fecha de construcción del Rucio. 1837
Tras esta ración de historia y etnografía, nada como disfrutar de un chocolate caliente o un buen vino manchego en la entreplanta del molino Rucio, contemplando el horizonte que parece no acabarse nunca bajo el cielo de invierno.
                                                                                                       Ángeles Anaya