En el lugar que ocupamos ahora fue en tiempos
parte del Palacio de los Grandes Priores
de la Soberana Orden de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta, cuya cabeza de priorato estuvo establecida en Consuegra desde el 1183 hasta la
desamortización de Mendizábal del siglo XIX.
Se construyó sobre las antiguas termas de la
Consabura romana, a las que se la adosó una mezquita en la invasión musulmana,
que posteriormente se transformó en iglesia.
El complejo se completaba con la tercia del
Trinquete y la Tercia de Pan y Vino (donde actualmente están ubicados los
salones Venecia) y la primera parroquia
con la que contó Consuegra, la iglesia de
Sta. María de la Asunción (siglo XIII), de la que actualmente solo queda un
ábside, visible desde la calle Pozo de la Nieve. Este complejo administrativo- residencial,
rodeado de callejuelas estrechas que revelan su trazado medieval, ocupaba dos
manzanas, desde la calle del Cristo, hasta esta calle de Manuel Figueroa, conocida como calle de Los Muertos y
terminando en calle Pozo de la Nieve y calle Plus Ultra, anteriormente conocida
como calle del Trinquete.
Desde que los priores desplazaron el centro
administrativo y residencial del Castillo de Consuegra a este edificio, el
Palacio de los Grandes Priores albergó las tercias, donde se recaudaban los
diezmos a los pecheros que trabajaban en tierras de la Orden, bodegas, contadurías,
pagadurías, una cárcel, patio de armas y
el archivo prioral, en la torre del patio de armas, en este edificio desde el siglo XVIII. Precisamente este
resto, el torreón, que posee una puerta con arco apuntado, es perfectamente visible desde este patio. Este palacio vivió su etapa de
máximo esplendor con la llegada de Don Juan José de Austria, a mediados del siglo XVII. Hijo natural de
Felipe IV, infante de España y prior de
Consuegra, llegó a Consuegra desterrado de la corte madrileña y trajo consigo
un séquito de unas 300 personas, entre los que se hallaban británicos, flamencos,
alemanes y otros personajes ilustres de la nobleza europea.
Estamos, por tanto, en el núcleo más
importante de poder militar y administrativo de la ciudad bajo el dominio de la
orden Hospitalaria de San Juan
No preparamos para la primera actividad cultural jamás realizada en la presa romana de Consuegra. En los terrenos aledaños, rodeados de la magia que desprende este insigne monumento, los consaburenses inscritos podrán disfrutar de una observación astronómica. Os dejamos un cartel con toda la información necesaria.
Hoy hemos comenzado la segunda jornada del taller de arqueología en la ubicación de nuestro improvisado yacimiento, en el antiguo Colegio Miguel de Cervantes. Nos han acompañado Alba y Raúl, experto en paleoarqueología de ALERE. Hemos bajado un nivel en nuestro yacimiento desde la jornada de ayer y los chicos se han adentrado en la prehistoria, en concreto, en el paleolítico. Han experimentado en estos dos días un viaje en el tiempo a etapas más lejanas conforme iban descubriendo estratos. Alba ha resaltado lo bien que dibujaban a escala la disposición de los restos que iban encontrando en cada cuadrícula del sondeo. Los niños no solo aprenden historia o la técnica arqueológica, sino también, trabajo en equipo, reparto de tareas, responsabilidad, esfuerzo y lo más importante, están aprendiendo a respetar y valorar el patrimonio.
Han encontrado bifaces, restos de carbón, huesos y astas de animales, hendedores, machacadores, raspadores, restos de lascas de industrias líticas, etc. Había que ser especialmente cuidadoso y minucioso en este día porque los restos eran fáciles de confundir con tierra o desecho de excavación.
Posteriormente, Raul nos ha realizado una demostración de talla de sílex para realizar bifaces y lascas cortantes. Nos ha enseñado la forma de trabajar las pieles con un raspador tallado en piedra y la diferencia de materiales, sílex o canto rodado, según queramos hacer una herramienta paleolítica para cortar o para machacar.
Nuestros pequeños con su trofeo: una lasca de sílex original
Hoy les ha tocado el turno a nuestros pequeños ávidos seguidores de la historia de Consuegra. Hemos disfrutado, por primera vez en Consuegra, de un taller de arqueología impartido por Víctor y nuestra estimada Alba García Álvarez, arqueóloga consaburense y una persona a la que me unen lazos vinculados con Consuegra Medieval y el Proyecto Consabura. Fuimos guías del castillo durante unos años, compartiendo visitas guiadas y anécdotas inolvidables y fue voluntaria en la excavación de la I Campaña del Proyecto Consabura, en la que nos explicó magistralmente como encontrar el punto cero. Ha excavado en yacimientos de toda España. Algunos de ellos, como el de Atapuerca, de gran repercusión internacional para el mundo de la arqueología. Sin duda, Alba también merece la etiqueta de personajes ilustres.
La jornada comenzó en patio del antiguo colegio Cervantes, lugar que me retrotraía a mi mas tierna infancia, concretamente al pánico que me producía separarme de la mano de mi padre para entrar en la escuela en mi etapa de preescolar. Pequeños fantasmas dormidos que a veces se manifiestan sin previo aviso. De ahí nos dirigimos al Museo Arqueológico Mucnicipal, donde los niños experimentaron con réplicas los materiales que se habían encontrado a lo largo de los años en Consuegra, producto de los distintos grupos humanos que han poblado estas tierras. Cerámica ibérica prerromana, terra sigillata, fíbulas, monedas, piezas de telar....Un viaje en el tiempo imprescindible para contextualizar los materiales- réplicas que los niños excavarian posteriormente en nuestro improvisado yacimiento
Posteriormente nos dirigimos al yacimiento, situado en el patio del colegio. Las imágenes hablan por sí solas. Todo el proceso de una excavación desarrollado en unos pocos metros. Cuadrícula del sondeo, hoja de registro, herramientas de excavación, cribado de materiales, trabajo de gabinete etc. Lo mejor, la cara de expectación de los niños mientras limpiaban con mucho cuidado su cuadrícula del sondeo y la alegría cada vez que encontraban un resto. Los restos más codiciados, los de siempre, las monedas
Inauguramos la I Semana del Patrimonio Consaburense con el ciclo de Conferencias "La noche más Amarga", en la sede de la Asociación de Vecinos del Imparcial. Aprovechamos para agradecerles su acogida. La jornada será conducida por D. Vicente Pérez Martín- Nieto, miembro de la Asociación de Vecinos del Imparcial y miembro del Círculo Histórico Cultural Consaburense
Dña. Ángeles Anaya
Puedes visualizar la conferencia pinchando el enlace inferior:
D. Zacarías López- Barraojos
D. Miguel Ángel Cañadilla
Entrega de premios del concurso de logo del 125 aniversario de la Inundación de Consuegra, categorías adultos, niños de Primaria y alumnos de ESO. Ganadores Raúl Moraleda Nuño, Rita Morales Anaya y María Guerrero Rey, que también fue la ganadora del lema "La solidaridad fue el comienzo del futuro"
Tiempo reservado para el turno de preguntas
Pequeño resumen de las ponencias:
D. ZACARÍAS LÓPEZ-BARRAJÓN BARRIOS
INUNDACIONES EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XIX.
PRESENTACIÓN PROFESIONAL.
De origen quintanareño, este Licenciado en
Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid, trabaja
actualmente como arqueólogo y docente, profesiones que le han servido, junto
con una formación continua y específica, a especializarse en la Gestión de
Recursos Turísticos y Culturales.
Su labor arqueológica se centra en la
realización de numerosas intervenciones en distintos pueblos de la provincia de
Toledo y Cuenca. La formación que
imparte está enfocada a cursos y charlas relacionadas con el desarrollo
turístico, la historia, el patrimonio, etc., que impulsan diversas
instituciones. Es Informador Turístico Local de Mota del Cuervo, realizando
esta labor desde hace diez años y realizando visitas guiadas a grupos por toda
la región.
También está
vinculado a instituciones relacionadas con el estudio de la Ciencia y la
Técnica como la Asociación para el Estudio y Conservación de los Molinos (ACEM)
o la Asociación Amigos de los Molinos (AAM) de Mota del Cuervo, de la que es su
Secretario, que le ha llevado a participar y organizar encuentros, congresos y
exposiciones sobre el patrimonio industrial la arqueología, la historia local,
la etnografía y el patrimonio cultural en general, de las que ha realizado
numerosas publicaciones y conferencias sobre estos y otros temas.
Trabaja y
colabora con distintos colectivos e instituciones de nuestra región sin olvidar
la “pequeña historia”, la historia local, de la que no para en su quehacer
investigador, como lo demuestran sus numerosas y continuas aportaciones sobre
Quintanar y su comarca, el antiguo territorio del Común de la Mancha, que le
valieron la distinción del Premio Martín de Nicolás 2010 y su nombramiento en
2013 como Académico Correspondiente por Quintanar de la Orden de la Real
Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.
Además colabora con diferentes medios de comunicación, radio y
televisión, comarcales y regionales.
D. Miguel Ángel Cañadilla Gallego
Nos hace él mismo una reflexión sobre su ponencia y su bagaje personal y profesional:
Con ocasión de la próxima
celebración de unas Jornadas Sobre Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad
de Consuegra y en consideración quizás a
la reciente publicación de la primera parte de mi ensayo-crónica titulado “Consuegra, 1891. Datos y reflexiones acerca
de la inundación”, fui invitado por el Círculo Histórico y Cultural
Consaburense, asociación a la que ahora me honra pertenecer, al efecto de exponer una ponencia en las
Jornadas citadas que versara sobre el
catastrófico suceso que protagonizó el Amarguillo a su paso por Consuegra hace
ahora 125 años. Nada pudo complacerme más en ese momento que recibir dicha
invitación, pues de alguna manera vi en la misma una forma de reconocimiento
del trabajo gustosamente empleado por mi parte en la elaboración de la obra
antes aludida.
Ante tal invitación, justo y
obligado es que, antes que nada, me presente y me dé a conocer mínimamente a
aquellos que puedan mostrar interés en la eventual ponencia que yo pueda
exponer, pues resulta manifiesto que, al no haberme criado en Consuegra, debo
ser poco más que un desconocido para la mayoría de los consaburenses, incluyendo
a quienes han depositado su apreciable confianza en mi humilde conocimiento a
la hora de invitarme a que ofrezca yo cierta participación activa en la Semana
del Patrimonio de Consuegra. Ante ello y para evitar achaques que puedan tachar
de osada o imprudente la invitación que tan generosamente me ha otorgado el
Círculo, no se me ocurre nada mejor que, aunque de forma breve, hacer a través
de estas líneas acto de presentación personal ante quien desee leer las mismas,
las cuales resultan escritas desde mi más honda humildad y en garantía de
comprometer mi palabra en hacer cuanto esté a mi alcance y a mi disposición
para difundir cuanto sé y conozco acerca del episodio histórico de la
inundación, siempre intentando hacer honor a la verdad de los hechos, siendo mi
deseo sobre este particular complacer especialmente a quienes han confiado en
mí para que colabore en el acto de difusión cultural que con las Jornadas se
pretende.
***
En el número 12 de la que se decía “calle de los Canteros”, lindando con “la Casa del Cura”, vi mi primera luz en
el verano de 1965. Mi nombre es Miguel Ángel y mis apellidos son Cañadilla y
Gallego. Otros apellidos que alimentan mi sangre, pero que no aparecen en mis
documentos de identidad, son Tarjuelo, Moreno, del Álamo, Palmero, recibidos de
mi señor padre, Víctor, q. D. g., y
Verbo, Sánchez, Romeral, Navarro y Carabaño, recibidos de mi madre,
Petra, q. e. p. d. A nadie que conozca bien
la tierra manchega le pasará por alto el afincamiento de esos apellidos
en Consuegra y en su zona de influencia. Siempre llevé con orgullo ser
manchego, ser toledano, ser consaburense. Es como si no hubiera ido conmigo la
quijotesca máxima de que se es de donde
se pace y no de donde se nace, llevando con mucho orgullo poder decir que soy de la provincia del bolo y a mucha honra.
Sin renegar de Getafe, ciudad en la que se instalaron mis padres cuando yo ni
siquiera había cumplido el año, a Consuegra la tengo presente como la tierra a
la que pertenezco.
***
Estudié en Getafe la que entonces se
llamaba E.G.B. De aquellos años, tengo como recuerdo fresco los veranos, en que año tras año era enviado por
mis padres a Consuegra a pasar los meses de Julio y Agosto. Era ésta la única
oportunidad en el año de que los abuelos y demás familia pudieran disfrutar de
la compañía un tanto prolongada de los pequeños emigrados a otras tierras, que
vivían a un mundo de Consuegra, en un tiempo en el que las distancias parecían
más largas. También en Getafe estudié el BUP y el COU de entonces. Y tras ello, llegó la etapa
universitaria. Elegí estudiar Derecho. En realidad, lo tenía ya decidido desde
hacía mucho tiempo: quizá desde que tuviera uso de razón. Tras cinco años en la Universidad Complutense
de Madrid, hice mi último examen de
carrera el 10 de Julio de 1988, dos días antes de cumplir los 23 años (Por
cierto, en la universidad coincidí con quien fue mi buen amigo y compañero, J.
Antonio Lara, hijo también de Consuegra, hijo del anterior Secretario
municipal)
Fue acabar la carrera y de inmediato
me colegié como abogado en Madrid. Mi sueño se había hecho realidad. El día de
la colegiación no lo olvidaré nunca. Entré en el edificio de la calle Serrano,
número 9 de Madrid como un muchacho que había recientemente finalizado sus
estudios y salí a la calle investido como Abogado. Tantos esfuerzos y no pocos
sacrificios habrían valido la pena. Sin mis padres ello no habría sido posible:
ellos fueron los primeros sacrificados al decidir un día de 1966 trasladarse a
Madrid, dejando la querida tierra que les vio nacer y desprendiéndose de la
cercanía de sus familias de origen en busca de un porvenir soñado para sus tres
hijos, en busca de un futuro que no intuían en Consuegra, a la que no olvidaron
y llevaron siempre en el corazón. Ninguno de los hijos podríamos moralmente
permitirnos fallar a ese sacrificio paternalista. Yo, el mayor de tres
hermanos, ejerzo la profesión de abogado como letrado independiente y autónomo,
desde 1988.
En 1992 contraje matrimonio en
Getafe con una mujer que me regaló el Cielo, estando próximas las que serán mis
bodas de plata. Tenemos dos hijos, uno de 15 años y el otro que roza ya los 22,
que son a la vez el aliento de mi vida y el pesar de mis sueños.
***
No sabría situar en el tiempo cuándo
despertó en mí la curiosidad por la historia local de Consuegra y por sus personajes históricos. Seguramente la he
tenido siempre. En cambio, sí tengo conciencia de cuál fue la causa que me
empujó a escudriñar en el episodio histórico de la inundación de Consuegra:
sólo en privado me atrevería a confesar cuál fue tal causa, pues tiene mucho
que ver con ciertas afirmaciones en su día publicadas, tendenciosas con toda
seguridad, que no cuadraban con la realidad y que atentaban a la verdad de
acontecimientos indubitados, de los que resulta fácil obtener acreditación.
Decidí por eso ahondar en el conocimiento del suceso y espero que se me crea al
decir que gran parte del tiempo libre de los últimos cuatro años ha sido
dedicado a este asunto, fruto de lo cual fue la obra publicada que al principio
referí, cuya segunda parte está próxima a vez la luz.
En cuanto a la formación que
ostento sobre la historia local de Consuegra en general y sobre el episodio de
la inundación en particular, podría decirse que soy absoluta y enteramente
autodidacta, si es que vale la expresión. Mis fuentes: la prensa histórica, a
la que resulta fácil acceder a través de diferentes archivos digitalizados, y
el Archivo de Consuegra, de fácil acceso también gracias a la amabilidad y
disponibilidad de su responsable.
***
La
exposición oral se circunscribiría al apartado de daños materiales, en donde aparecen referidos escuetamente los
capítulos que se tratarían. Necesariamente deberán hacerse referencias a las
primeras medidas adoptadas por el Gobierno.
Dña. Ángeles Anaya García- Tapetado
Licenciada en Psicología por la
Universidad Autónoma de Madrid
Profesora
de Secundaria del IES Consaburum
Presidenta
de la asociación “Círculo Histórico Cultural Consaburense”, dedicada
a la investigación y divulgación histórica y la promoción de la cultura popular
consaburense
Miembro de la
Comisión organizadora del 125 aniversario de la Inundación de Consuegra
Coordinadora
y ponente del proyecto de formación del profesorado “Tesoros de mi localidad” del CRFP la
Consejería de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha,
durante el curso escolar 2013- 2014.
Coordinadora del proyecto KALEIDÓS de investigación
con alumnos “Consaburum, El nombre de mi
centro” en 2014.
Entre sus publicaciones se encuentra el artículo “Fray
Benito de los Infantes, el héroe que emergió en la inundación de Consuegra”,
publicado en Cuadernos de Historia y Cultura Popular de Madridejos. Volumen 1. Ayuntamiento
de Madridejos, septiembre de 2013
Miembro del
equipo fundador de la I y II Campaña de excavaciones arqueológicas en el Cerro
Calderico “Proyecto Consabura”. Autora del blog del proyecto http://consaburaproject.blogspot.com.es/
Ponencia:
“Consuegra,
11 de septiembre de 1891. La noche más amarga”
Hablaremos del los orígenes, presentando las características hidrográficas
del río Amarguillo, un rio extremo y lleno de contrastes. Explicaremos el
contexto histórico y social en el que se encontraba Consuegra antes de la
inundación, a finales del siglo XIX. Pasaremos a describir los desencadenantes
de la tragedia, no sólo el fenómeno meteorológico “gota fría” que provocó las
fuertes lluvias, sino también el papel que desempeñaron estructuras como la
presa romana o los puentes de sillería.
Repasaremos la crónica de la noche de la tragedia, minuto a minuto, según lo
transmitieron los testigos oculares. Pasaremos a detallar las cifras de
desolación que dejó el desbordamiento del Amarguillo a su paso por Consuegra.
Hablaremos también de los héroes que contribuyeron a mitigar el dolor y
colaboraron en los días posteriores a reconstruir Consuegra. Consaburenses
comprometidos, como los frailes franciscanos, y ciudadanos venidos de otros
lugares de España, como Santiago Rusiñol, realizaron una labor digna de
resaltar. Por último repasaremos el tremendo impacto que tuvo la noticia en la
prensa nacional e internacional y todo el sentimiento solidario que generó
dentro y fuera de nuestras fronteras. Resaltaremos la importancia que tuvo la
caridad para Consuegra y el tesón de los
supervivientes, factores que propiciaron tras la catástrofe el renacer de Consuegra entre el cielo y el
agua _________________________________________________________________________________